La vicepresidenta y canciller de Colombia, Marta Lucía Ramírez.
La vicepresidenta y canciller de Colombia, Marta Lucía Ramírez.
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"Paz total" que legalice criminalidad sería "una bofetada" al país: Vicepresidenta

Marta Lucía Ramírez realizó su balance en la Vicepresidencia y la Cancillería.

La vicepresidenta y canciller de Colombia, Marta Lucía Ramírez, considera que si la propuesta de "paz total" del próximo Gobierno pretende legalizar actividades criminales sería "una bofetada" al país, y afirma que se necesita una "oposición constructiva" a la Presidencia de Gustavo Petro, que comenzará el próximo 7 de agosto.

A punto de cerrar un ciclo en su carrera política de casi 25 años, durante los cuales ha sido ministra de Comercio y de Defensa, embajadora, senadora y actualmente vicepresidenta y canciller, Ramírez afirma en una entrevista con Efe que tras dejar sus cargos se tomará un descanso, pero seguirá trabajando, especialmente por la igualdad de las mujeres, una de sus causas.

¿Cuál fue su mayor logro como vicepresidenta?

Me siento muy contenta del tema de la equidad de género como una política de Estado totalmente irreversible, de este enfoque nuestro de lograr la autonomía económica de las mujeres, más mujeres en el mercado laboral, muchas más mujeres emprendedoras, empresarias de verdad, con proyectos que sean escalables, rentables, sostenibles, permanentes.

Eso llegó para quedarse, logramos dejar a 964.000 mujeres, la mayoría de ellas en zonas rurales (680.000), que son emprendedoras, que generan empleos, que tienen productos con un mercado asegurado, y eso es muy importante.

¿Y como canciller qué destaca?

En primer lugar, haber logrado el cierre de la investigación preliminar contra Colombia en la Corte Penal Internacional (por crímenes de guerra y lesa humanidad durante el conflicto armado) fue muy importante. Hacía 17 años que Colombia estaba en ascuas, sin saber qué iba a pasar con esa investigación.

También, haber logrado movilizar muchísimo más la cooperación internacional hacia Colombia, por ejemplo, en las vacunas. Solicité y obtuve donaciones de cerca de 16 millones de vacunas sobre todo de Estados Unidos, España, y Alemania. Fueron tres países determinantes para lograr que se reactivara la economía más aceleradamente que en otros países, porque teniendo la gente vacunada era más fácil salir a trabajar.

Igualmente, fortalecimos las relaciones con varios países de América Latina (...) con el Caricom, con Centroamérica y también con otros países como Turquía, Corea o Japón, países que son determinantes para el futuro de Colombia.

¿Qué opina del plan del próximo Gobierno de reabrir totalmente la frontera con Venezuela y restablecer relaciones diplomáticas?

Cuando llegué a la Cancillería, hace apenas un año (mayo de 2021), había ya unos hechos cumplidos, una situación creada hacía varios años. Recordemos que la fractura en esta relación diplomática se da en el Gobierno del presidente (Juan Manuel) Santos (en 2015), antes de la llegada del Gobierno nuestro en el 2018.

En el Gobierno nuestro lo que sucedió es que (el presidente venezolano) Nicolás Maduro expulsó a todos los diplomáticos colombianos, entonces se volvió imposible esa relación.

Colombia siempre tuvo abierta la frontera y quien cerró la frontera, quien puso además todos esos contenedores (en uno de los puentes binacionales) fue la dictadura de Maduro. Nosotros siempre hemos estado dispuestos a que lleguen venezolanos. Nada más generoso que lo que hizo Iván Duque con el Estatuto de Protección Temporal, no solamente para acoger venezolanos sino que siempre permitimos que pasaran la frontera, que hicieran sus compras y que pudieran regresar a Venezuela.

Creo que a nivel de comercio y relación económica es posible que haya más integración (...) pero eso no significa, en el caso de nuestro Gobierno, normalizar la relación con una dictadura, eso sería perder totalmente la coherencia. Es que esa dictadura ha generado una crisis humanitaria muy profunda en Venezuela de la cual los primeros dolientes somos nosotros en Colombia.

¿Cómo ve la alianza pluripartidista formada en el Congreso por el presidente electo?

Sobre el nuevo Gobierno, más que opiniones, lo que tengo es buenos deseos, el deseo de que les vaya bien, que sean exitosos, que triunfen en lograr un país donde se fortalezca cada vez más esta democracia, que es la democracia más estable de América Latina.

Que hacen coaliciones, bueno, eso es propio de la política. Hacer coaliciones no está mal, lo que estaría mal es que esas coaliciones en el Congreso vayan a negar un principio fundamental de la democracia que es el debate transparente, de cara a la opinión.

Las coaliciones de Gobierno son normales en todas las democracias siempre y cuando mayoría no signifique pasar una aplanadora sobre las minorías.

El país siempre va a necesitar una oposición legítima, constructiva, que no creo que pueda en este momento dedicarse a atacar, a oponerse a todo lo que represente un nuevo Gobierno; cualquier oposición tiene la obligación moral de ser siempre constructiva.

¿Hay algo que le preocupe del próximo gobierno?

Estamos todavía a la expectativa para cuando se presenten los proyectos de ley. Nosotros no queremos hacer lo que le pasó al Gobierno nuestro, que desde el momento en que ganamos nos declararon una resistencia y vivimos cuatro años con una resistencia permanente, con ataques, el no reconocer nada lo que se hizo positivo en este Gobierno. Eso no creo que sea sano.

Mi posición siempre será respaldar todo lo que le sirva a Colombia, no importa que sea un Gobierno de una posición ideológica distinta, si le sirve a Colombia, lo respaldaremos.

¿Qué opina de la propuesta de "paz total" del próximo Gobierno?

Creo que todos los colombianos hemos anhelado siempre un país en paz, y un país en paz se logra cuando hay un Estado de derecho que funciona, unas leyes que se aplican por igual a todos.

Una cosa es que haya gente que tuvo una ideología política hace 40 o 50 años, y por eso estuvieron en las guerrillas y que haya un proceso de paz para incorporarlos políticamente, pero otra cosa distinta es hablar de legalizar todo lo que ha sido la criminalidad de este país y que queden en la impunidad.

Eso, me parece, sería una bofetada a todos los colombianos (...) Si a nosotros nos van a decir a estas alturas de la vida que para hablar de paz total hay que sacar de la cárcel a todos los que se han robado la plata en obras públicas, con todo lo que ha habido (de corrupción) en este país en esta materia, eso no sería halagüeño para el futuro del país en materia de paz.

Eso sería cubrir con un manto de impunidad a los corruptos de este país y eso no lo podemos, de ninguna manera, aplaudir.

¿Cómo se sintió en su primer encuentro con su sucesora, la vicepresidenta electa Francia Márquez?

Fue muy positivo (...) Yo, en verdad, me siento muy orgullosa que haya nuevamente una mujer en este cargo; abrir la trocha es duro, a uno lo rasguñan bastante y a veces los rasguños son bastante profundos y hay unos que tienden a matar.

Siento que lo que hicimos acá fue tan serio (...) con resultados tan contundentes, que eso de alguna manera permite que llegue de nuevo una mujer a la Vicepresidencia.

Ese primer encuentro fue amable, fue constructivo, fue muy honesto. Le hice recomendaciones de las cosas que yo hubiera querido tener en la Vicepresidencia y que no se dieron por distintas razones para que ella ojalá pueda tener todo eso que le dé la mayor capacidad de lograr una gestión permanentemente con resultados.

¿Cuáles son sus planes, va a seguir en la política?

Yo realmente no nací en la política, yo comencé mi carrera profesional en el sector privado y tengo que decir, modestamente, que me fue muy bien y fui exitosa en el sector privado. Me metí a la política porque tengo la vocación de servicio (...) Entonces no necesariamente mi vida está en la política (...) servirle a Colombia no necesariamente implica estar en lo público.

Por lo pronto, me voy a ir a descansar. Tengo solo una hija que tuvo a su bebé hace un año, mi nieta, y la he visto tres veces. Creo que de verdad le debo mucho a mi familia, le debo presencia y dedicación.

EFE

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